Diseñar tu travesía náutica es simple. Nosotros nos ocupamos de lo difícil.
Desde una lancha íntima hasta un yate chilote para grupos grandes. Elige la que mejor calce con tu travesía náutica.







Siete rutas de navegación entre fiordos, islas y glaciares. Elige una o diseñemos una travesía a tu medida.

El Estuario de Reloncaví y bosques nativos de exuberante belleza.
Ver ficha →





Hasta el glaciar San Rafael, una experiencia única en el mundo.
Ver ficha →Cada charter es un viaje exclusivo para tu grupo. Esto es lo que va a bordo.
Experiencia local para navegar con calma, seguridad y libertad.
Cada detalle coordinado para que solo tengas que disfrutar.
Fiordos y bahías remotas que solo revelan su belleza desde el mar.
Ver ficha →Fiordos, glaciares y silencio austral grabados a bordo. Momentos reales de la travesía, tal como los vive tu grupo.
Zarpamos desde Puerto Montt, Chile y desde Chiloé según la ruta que elijas. Nosotros coordinamos el punto de partida contigo.
El yate es solo para tu grupo, sin extraños a bordo. Pueden navegar de 4 a 12 pasajeros según la embarcación. Si tu grupo es menor a 4 personas, no es problema: tienes todo el barco para ti.
Sí. Cada travesía náutica incluye un capitán experto que planifica toda la navegación y coordina la logística de principio a fin. Según la embarcación y el programa que elijas, la experiencia puede incluir alimentación, tripulación adicional y atención personalizada a bordo.
Cada travesía náutica es exclusiva y a medida. Armas tu viaje aquí mismo eligiendo embarcación, ruta, días y pasajeros, y un capitán te contacta con el detalle y el valor de tu travesía.
Ninguna. El capitán se encarga de todo. Tú solo disfrutas la travesía, ayudas si quieres, o simplemente descansas frente al paisaje.
Algunos me dicen Capi Dan.
He cruzado mares, volado cielos, corrido largas distancias y recorrido montañas. Pero fue navegando la Patagonia donde encontré un territorio del que ya no quise alejarme.
Todo comenzó a bordo del Betty Ann, mi primer yate. Con él aprendí a leer estos canales: las noches sin más luz que las estrellas, el viento cambiando detrás de una isla, el silencio de un fiordo al amanecer, la nieve apareciendo entre el bosque y los delfines australes acompañando la navegación.
La Patagonia terminó cautivándome mucho más que mis otros mundos —el de agrónomo, empresario, triatleta o aviador— porque aquí cada día tiene algo de incertidumbre y descubrimiento.
No se trata solamente de llegar a un lugar. Se trata de saber por dónde entrar, cuándo esperar y cuándo seguir navegando.
Conozco estos canales, pero todavía los recorro con la curiosidad de quien los estuviera descubriendo por primera vez.
A veces me verás inquieto, otras veces simplemente observando. Me gusta ver ese momento en que quienes suben al barco comienzan a olvidarse del teléfono, dejan de mirar la hora y vuelven a prestar atención a lo que tienen enfrente.
Una verdadera travesía no sólo te lleva por fiordos y canales: te devuelve a una forma más calma, atenta y respetuosa de mirar el mundo.
¿Vienes con nosotros?

Diseñamos travesías exclusivas de Slow Sailing por fiordos, canales e islas australes con respeto, privacidad y contemplación. Cuéntanos tu idea y armamos una ruta a medida para tu grupo.